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130-98-120, y el número que le falta a la longitud

Un esquí se vende por su longitud, que es la cifra que menos decide. Las tres anchuras y el radio de giro que hay al lado deciden la nieve en que funciona, el giro que quiere y si una fijación podrá siquiera montarse.

A lo que se reduce la convención

Un esquí se describe con cuatro cifras publicadas.

Espátula, patín y cola son anchuras en milímetros en la pala, bajo el pie y en la cola, escritas como tres números separados por guiones. El patín es el que decide cómo flota el esquí en nieve blanda y con qué rapidez pasa de canto a canto en nieve dura. Estrecho bajo el pie es un esquí de pista; ancho bajo el pie es un esquí de polvo; el medio es lo que el sector llama all-mountain.

El radio, en metros, es el arco que la cota del esquí tallaría si se pusiera de canto y se dejara flexar. Un radio pequeño es un giro corto; uno grande es un giro largo.

La longitud, en centímetros, es la cifra con la que todo anuncio abre y la que menos significa por sí sola: un esquí de competición de 170 cm y uno de polvo de 170 cm no son objetos comparables.

Las tablas se describen igual con una adición: el canto efectivo y la franja de stance, que deciden cómo se comporta una tabla en vez de lo larga que es.

Lo que no promete

No describe el flex, el perfil de camber ni la construcción, que son al menos igual de decisivos y rara vez se publican como números.

No le dice qué longitud le conviene. Los fabricantes publican franjas de longitud frente al peso del esquiador, y este sitio las imprime; nada en la convención convierte un peso en un esquí.

No se mantiene estable dentro de un modelo. Un mismo modelo se construye en cinco longitudes, y las tres anchuras y el radio cambian en cada una. Un anuncio que da un solo juego de cifras para toda la gama está dando las cifras de una longitud sin decir cuál.

No la publica nadie. Es una convención de la casa que todo el sector sigue, y los números van impresos en la cara superior porque una tienda los necesita, no porque un documento lo exija.

Con qué se lee

La convención de ancho de freno, que toma la cifra del patín. La convención de tallaje de pieles, que toma el patín y la longitud juntos. Ni las normas de fijaciones ni las de botas tocan ninguno de estos números.

Los estantes que dependen de ello

En todos los estantes de esquís, en el de tablas, en las fijaciones que se montan sobre ellos y en las pieles que se cortan para ellos.

Este sitio lo trata de una sola manera, siempre igual. Una página de esquí imprime las tres anchuras y el radio tal como los publica el fabricante, para la longitud reseñada, y lo dice allí donde el fabricante publica un solo juego para toda la gama. Donde falta el patín, la página dice que falta, porque ese silencio es lo que deja sin respuesta la cuestión del ancho de freno.

Las preguntas que más se hacen

¿Qué longitud hay que comprar?

Los fabricantes publican franjas de longitud frente al peso y a veces a la estatura, y este sitio las imprime. Lo que no hace es convertirlas en una recomendación, porque el mismo esquiador quiere una longitud distinta en un esquí de pista y en uno de travesía.

¿Es mejor un radio mayor?

Es un giro más largo. Un esquí de 13 m talla arcos cortos en pista y pelea con uno largo; uno de 19 m es estable a velocidad y reticente en un camino estrecho. Ninguno es mejor y el número dice cuál es cuál.

¿Por qué importa tanto el patín aquí?

Porque decide dos cosas separadas: sobre qué flota el esquí y qué ancho de freno necesita una fijación. Es la única de las tres anchuras que aparece dos veces en una compra.

Última revisión el 28 de septiembre de 2026