Tres antenas, y el alcance que publica el fabricante
Los mejores ARVA para 2026
Un ARVA es el único producto de este sitio cuya función es ser encontrado y no usado, y es también el único que no sirve de nada solo: funciona como parte de un conjunto con sonda y pala, y los tres tienen aquí su propio estante. El estante es estrecho porque el mercado lo es — el corpus nombra BCA, K2, Arva, PIEPS y Mammut y muy poco más — y esa es la forma honesta del mercado y no un hueco de la búsqueda. La primera cifra es el número de antenas. Tres antenas son hoy lo esperado: la tercera resuelve la ambigüedad de dirección que dos no pueden resolver, y es lo que hace converger una búsqueda en vez de dar vueltas. La segunda es la anchura de banda de búsqueda, la franja que un rescatador cubre en una pasada, publicada en metros y derivada del alcance de recepción. Fija la velocidad con que se barre una pendiente, y es una cifra del fabricante medida en condiciones que el anuncio no declara. La tercera es la gestión de sepultados múltiples — si el aparato puede marcar una señal encontrada y seguir — y es la función que separa los modelos por un centenar de euros. Luego lo corriente, que decide si el aparato se usa: el tipo de pilas y cómo se muestra la carga, la pantalla misma y si da una dirección además de una distancia, y el arnés. Los precios van de 246 € por un ARVA desnudo a 458 € por uno vendido como kit de rescate con sonda y pala. Nada de aquí se describe como algo que vuelva seguro nada: un ARVA acorta una búsqueda, y la página informa de lo que publica el fabricante. Comparamos antenas, banda de búsqueda declarada, pantalla, enterramientos múltiples, pilas, duración de pilas declarada, intervalo de revisión y peso.